Como discípulos los sueños
son el motor de nuestras vidas. Si no hay sueños (metas) es imposible alcanzar
una fe productiva
"Tener fe es tener la plena seguridad de recibir lo que se espera; es
estar convencidos de la realidad de cosas que no vemos. Nuestros antepasados
fueron aprobados porque tuvieron fe...
Pero no es posible agradar a Dios sin tener fe, porque para acercarse a
Dios, uno tiene que creer que existe y que recompensa a los que lo buscan."
Hebreos 11:1-2,6
Según la definición de fe
que nos ofrece el autor de Hebreos si no hay un sueño al alcanzar no puede
existir fe. El sueño de Dios puesto en el corazón de los hombres ha llevado el
movimiento hasta el punto en que está hoy. Por soñar tenemos una iglesia en
cada país del mundo, por soñar tenemos más de 600 discípulos en Guatemala, por
el sueño de Jesús tú y yo hemos podido cambiar nuestras vidas y hoy y soñar en
alcanzar nuevas metas.
Pero cuando no hay sueños
es difícil levantarte porque no hay ganas.
"Se dirigían a Jerusalén, y Jesús caminaba delante de los discípulos.
Ellos estaban asombrados, y los que iban detrás tenían miedo. Jesús volvió a
llamar aparte a los doce discípulos, y comenzó a decirles lo que le iba a
pasar: ‘Como ustedes ven, ahora vamos a Jerusalén, donde el Hijo del hombre va
a ser entregado a los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la ley, que
lo condenarán a muerte y lo entregarán a los extranjeros. Se burlarán de él, lo
escupirán, lo golpearán y lo matarán
; pero tres días después
resucitará.'"
Marcos 10:32-34
Aquí encontramos a Jesús en
camino a Jerusalén junto con sus discípulos para encontrarte con la muerte.
Jesús iba delante de sus discípulos con paso firme. Los discípulos que iban
junto a él estaban asombrados. Lo vieron y se asombraron por su valentía. Los
que iban hasta atrás tenían miedo. Pero él iba adelante con ganas, listo para
afrontar lo que fuera.
"Mucha
gente había ido a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. Al día siguiente,
supieron que Jesús iba a llegar a la ciudad. Entonces cortaron hojas de palmera
y salieron a recibirlo, gritando: - ¡Hosana! ¡Bendito el que viene en el nombre
del Señor, el Rey de Israel! ....Entre la
gente que había ido a Jerusalén a adorar durante la fiesta, había algunos griegos.
Estos se acercaron a Felipe, que era de Betsaida, un pueblo de Galilea, y le
rogaron: -Señor, queremos ver a Jesús. Felipe fue y se lo dijo a Andrés, y los dos
fueron a contárselo a Jesús. Jesús les dijo entonces: -Ha llegado la hora en que
el Hijo del hombre va a ser glorificado. Les aseguro que si el grano de trigo
al caer en tierra no muere, queda él solo; pero si muere, da abundante cosecha.
El que ama su vida, la perderá; pero el que desprecia su vida en este mundo, la
conservará para la vida eterna. Si alguno quiere servirme, que me siga; y donde
yo esté, allí estará también el que me sirva. Si alguno me sirve, mi Padre lo
honrará."
Juan 12:12-13,20-26
En estas dos escrituras miramos
dos tipos de gloria:
1) La gloria que se recibe de la
gente. (v.12)
2) La gloria que se recibe de
Dios. (vv. 23-24)
- Muchas veces buscamos el primer
tipo de gloria. Nuestra seguridad viene de lo que otros no dicen o piensen de
nosotros.
- Jesús recibió verdadera gloria
por estar dispuesto a pagar el precio. Muchos discípulos pasaron tiempos
difíciles el año pasado ¡Qué Bueno! Esto glorifica a Dios y hace que tú seas
glorificado por Dios. Muchos hace un año no habían estado luchando con el pecad
o sino que hubieron estado pecando.
"Luego
fue Jesús con sus discípulos a un lugar llamado Getsemaní, y les dijo:
-Siéntense aquí, mientras yo voy allí a orar. Y se llevó a Pedro y a los dos hijos de
Zebedeo, y comenzó a sentirse muy triste y angustiado. Les dijo: -Siento en mi
alma una tristeza de muerte. Quédense ustedes aquí, y permanezcan despiertos
conmigo."
Mateo 26:36-38
Llegando a Jerusalén, Jesús iba
delante con muchas ganas, aquí lo miramos en el piso. ¿Qué pasó con el ánimo?
Muchas veces como discípulos no queremos admitir nuestras necesidades. Jesús
fue abierto con su discipulador (Dios) y con sus discípulos. El orgullo nos
enfrasca y nos detiene. Jesús fue real confrontó sus necesidades.
"En
seguida Jesús se fue un poco más adelante, se inclinó hasta tocar el suelo con
la frente, y oró diciendo: ‘Padre mío, si es posible, líbrame de este trago
amargo; pero que no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú.'"
Mateo 26:39
Jesús afrontó la situación y tomó
la responsabilidad solo (apartado). Muchas veces nos cuesta tomar
responsabilidad (buscamos culpables y justificaciones para no sentirnos
responsables). "Las victorias tienen muchos padres, pero las derrotas son
huérfanos." Hoy existe mucha pereza espiritual porque tenemos quien nos hace
todo. Hoy hay que preguntarnos ¿Qué tan
dispuestos estamos a trabajar para Dios?
"Luego
volvió a donde estaban los discípulos, y los encontró dormidos. Le dijo a
Pedro: -¿Ni siquiera una hora pudieron ustedes mantenerse despiertos conmigo? Manténganse
despiertos y oren, para que no caigan en tentación. Ustedes tienen buena
voluntad, pero son débiles. En su momento más difícil, sus amigos dormidos."
Mateo 26:40-41
A pesar de sus problemas, Jesús
tuvo que animar a sus discípulos ¿Con qué actitud enfrentas a los momentos
difíciles? ¡Jesús fue a Dios! Mateo 26:42... ‘Por segunda vez se fue, y oró así:
"Padre mío, si no es posible evitar que yo sufra esta prueba, hágase tu
voluntad.'" Al final Jesús encontró la
respuesta en Dios y estuvo dispuesto a pagar el precio. Debemos tomar responsabilidad
por tiempos difíciles y enfrentarlos buscando a Dios.
"Cuando
volvió, encontró otra vez dormidos a los discípulos, porque sus ojos se les
cerraban de sueño.44 Los dejó y se fue a orar por tercera vez, repitiendo las
mismas palabras.45 Entonces regresó a donde estaban los discípulos, y les dijo:
-¿Siguen ustedes durmiendo y descansando? Ha llegado la hora en que el Hijo del
hombre va a ser entregado en manos de los pecadores.46 Levántense, vámonos; ya
se acerca el que me traiciona."
Mateo 26:43-46
Jesús al encontrarse con Dios,
cobró ánimo para afrontar las dificultades y se hizo dispuesto a pagar el
precio del sueño. Dios nos quiere dar muchas victorias en este año pero va a
ser necesario afrontar dificultades y pagar el precio de seguir a Jesús.
"Cuando el Señor cambió la suerte de Sión, nos
pareció que estábamos soñando. Entonces
nuestra boca y nuestros labios se llenaron de risas y gritos de alegría;
entonces los paganos decían: "¡El Señor ha hecho grandes cosas por ellos!" Sí, el Señor había hecho grandes cosas por nosotros,
y estábamos alegres. ¡Señor, haz que
cambie de nuevo nuestra suerte, como cambia el desierto con las lluvias! Los que siembran con lágrimas, cosecharán con
gritos de alegría. 6 Aunque lloren mientras llevan el saco de semilla, volverán
cantando de alegría, con manojos de trigo entre los brazos."
Salmos 126:1-6 1